lunes, 19 de mayo de 2008

Volver al trabajo

Al desmoronarse el sistema medieval, se impusieron los dioses del Caos, la Demencia y el Mal Gusto.
(…)
Mercaderes y charlatanes se hicieron en el control de Europa, llamando a su insidioso evangelio “La Ilustración”. El día de la plaga estaba próximo; pero de las cenizas de la humanidad no surgió ningún fénix. El campesino humilde y piadoso, Pedro Labrador, se fue a la ciudad a vender a sus hijos a los señores del Nuevo Sistema para empresas que podemos calificar, en el mejor de los casos, de dudosas.
(…)
El giroscopio se había ampliado. La Gran Cadena del Sur se había roto como si fuera una serie de clips unidos por algún pobre imbécil; el nuevo destino de Pedro Labrador sería muerte, destrucción, anarquía, progreso, ambición y auto-superación. Iba a ser un destino malévolo: ahora se enfrentaba a la perversión de tener que IR A TRABAJAR.

"La Conjura de los necios", John Kennedy Toole.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

bienvenido! me hiciste reir...
enojado con volver al trabajo?

Conjuro dijo...

Gracias por la bienvenida.
Como recién voy dos días de trabajo no me enoja, pero en un tiempo más los (porque son varios) voy a odiar (aunque algunos hasta me gusten).

Pancho Rodríguez dijo...

El pobre Ignatius vendía panchos envueltos en porno en el barrio Francés. Ruega a Fortuna que te valla mejor...